
sábado, marzo 27, 2010
El corazón loco de Jeff Bridges

domingo, mayo 18, 2008
Cuídate de la cuencana
La advertencia, da la paradoja, recae sobre la misma cineasta cuando propone un debate sobre los símbolos patrios y provoca un vendaval de reacciones. Los que se "dieron lija" fueron los caricaturistas y el diseñador gráfico de Ecuavisa.
Gracias a Tania Hermida, los ecuatorianos andarán más precavidos de los morlacos, en especial de aquellos de las mentes lúcidas y los corazones ardientes que, desde las efímeras mieles del poder, lanzan tan "brillantes" ideas. Con tanta pantalla, la asambleísta tiene el camino libre para lanzarse a cualquier dignidad en las próximas elecciones de lo peor del año. ¡Qué tan lejos llegó la decepción por su gestión!
Mientras nos entretienen con estos juegos pirotécnicos, la inflación va a los dos dígitos y temas claves como seguridad, educación y salud todavía no son tratados por el pleno de la Asamblea. El circo ya es de todos.
Las viñetas que a continuación publicamos no son todas. Hay más. Pertenecen a los diarios El Comercio, El Mercurio, El Universo y Expreso. También hay una a colores que circula por los correos electrónicos.




miércoles, febrero 06, 2008
Zombis carnavaleros
En estos meses, tres películas demuestran que Hollywood sigue apostando por argumentos predecibles sobre un descabellado mundo desolado, en el que queda un puñado de valientes frente a una plaga de millones de voraces muertos vivientes.El final es siempre el mismo: la raza humana vencerá y, luego de dos cautivas horas en una sala oscura o en el cuarto de una casa, consumiendo bocadillos y bebidas súper endulzadas o edulcoradas, se cierra el círculo de entretenimiento y márquetin.
domingo, julio 08, 2007
La vida de los otros
¿Usted o alguien con quien vive, han comprado y visto alguna vez una película pirata? La respuesta, más allá de algunos remordimientos tardíos, es generalmente, por no escribir universalmente, positiva si se vive en Ecuador. Es cierto que la piratería deja en la calle a muchas personas y produce enormes pérdidas a la industria cinematográfica como lo investigó Blanco y Negro del diario Hoy, pero debo reconocer que este pecado lo cometo bajo las siguientes expiaciones: 1) Que sea una película que, teniendo buenos comentarios o habiendo ganado premios, se demoraron un eternidad en proyectarla o simplemente nunca se exhibió en los cines cuencanos.
2) Que, presentándose en nuestras salas, no es lo suficientemente atractiva como para ir al teatro y, entonces, queda la posibilidad de verla algún momento por televisión o, en este caso, comprarla en algún portal.
3) Que sea una película antigua que me gustó mucho y no la he vuelto a ver, ni en televisión pagada. En algunos locales hay verdaderas maravillas del séptimo arte. Por ejemplo, por fin encontré “Missing” (Desaparecido) de Costa Gavras con todos los menús.
En el primer caso, podemos encontrar valiosas películas y estupendos documentales (“Jesús Camp”, por ejemplo), sobre todo aquellos que no son del cine hollywoodense. Así, en las últimas semanas, he podido ver “El Chacotero Sentimental”, (1999), la película más premiada y vista del cine chileno; o, “El coronel no tiene quien le escriba”, (1999), de Arturo Ripstein, basada en la admirada novela de Gabriel García Márquez; o, la que más me ha gustado “La vida de los otros”, película alemana que ha ganado muchos galardones, entre ellos el del óscar a la mejor película extranjera de 2006.
Recomendable ciento por ciento, “La vida de los otros” se enfoca en un caso de espionaje de
Tras una trama que envuelve al espectador en un mundo gris de intrigas y dilemas éticos con un final sorprendente, “La vida de los otros” es de esas películas que nos dejan reflexionando por lo menos un par de días y que aprovechamos para recomendarla al familiar o amigo.
Hay frases muy duras como las del profesor a los estudiantes de la escuela de espionaje: “Un culpable soporta un interrogatorio largo, continuo. Un inocente no lo soporta. Un culpable además, llora. El interrogatorio exhaustivo, es la mejor manera de saber la verdad.” Pero también hay frases humanistas como: “No puede haber un hombre malo después de escuchar ‘
No quiero contarles el fin. Solo acepten mi recomendación y disfruten de esta soberbia cinta germana que, de seguro, nunca llegará a proyectarse en nuestros Multicines, por lo que, no queda otra que comprarla en la calle a $1,50.
(A continuación mire el trailer)
viernes, mayo 04, 2007
"Cuídate de los cuencanos"
En la banda sonora de nuestras vidas, ciertas citas de películas quedan grabadas para siempre. Hay las clásicas como "Rosebud..." de Ciudadano Kane o las banales como "Hasta la vista baby" de Terminator 2.De entre decenas de páginas en la red que se encargan de recopilar y recordarnos esas memorias, nos tomamos un tiempo para escoger aquellas que más nos han marcado. Aquí están algunas:
- ¡Mediocres del mundo! Yo os absuelvo. (Amadeus)
- La vida no es más que un interminable ensayo de una obra que jamás se estrenará. (Amelie)
- Me llamo Lester Burnham… Aquí me tienen, masturbándome en la ducha. Para mí el mejor momento del día. A partir de aquí, todo irá peor. (American Beauty)
- ¿Hueles eso? ¿Lo hueles, hijo? Es el napalm. Me gusta el olor del napalm, sobre todo cuando amanece. (Apocalypse Now)
- ¿lnocente? ¿Quién es inocente? ¿Tú eres inocente? Todas las criaturas de Dios asesinan de una u otra manera. Digo, observa el bosque. Una especie mata a la otra. Nuestra especie mata a todas las otras, incluyendo el bosque. Sólo que no lo llamamos asesinato, lo llamamos industria. (Asesinos por Naturaleza)
- Gracias por no dispararme. (Bowling For Columbine)
- La fama dura 15 minutos, pero la infamia un poco más (El Informante)
- Seguiremos adelante porque el terror está en esta misma habitación. (Good Night And Good Luck)
- Esta es la vida que elegimos. Y una cosa está clara, ninguno veremos el cielo. (Camino A La Perdición)
- Eres demasiado dulce para el rock’n’roll. (Casi Famosos)
- Yo quiero matar, robar y ser respetado. (Ciudad de Dios)
- Si no hubiera sido tan rico, habría sido un buen hombre. (Ciudadano Kane)
- Es la sensación de contacto... en cualquier ciudad por la que camines, ¿comprendes?, pasas muy cerca de la gente y esta tropieza contigo. En Los Angeles nadie te toca. Estamos siempre tras este metal y cristal y añoramos tanto ese contacto que chocamos contra otros sólo para poder sentir algo. (Crash)
- ¿Una revolución sin armas? ¿Estás loco? (Diarios de Motocicleta)
- ¡Ah, la vanidad! Mi pecado favorito. (El Abogado del Diablo)
- El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante. Lo que no significa alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro, examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. (El Club de los Poetas Muertos)
- Eres pobre. Eres negra. Eres fea. Eres mujer. No eres nada. (El Color Púrpura)
- Los amores de verano terminan por todo tipo de razones, pero al fin y al cabo todos tienen algo en común: son estrellas fugaces. Un espectacular momento de luz celestial, una efímera luz de la eternidad que en un instante se va. (The Notebook – Diario de una Pasión)
- ¿Qué es más obsceno: el sexo... o la guerra? (El Escándalo de Larry Flynt)
- Yo veo gente muerta. (El Sexto Sentido)
- Tú nunca pusiste una cámara dentro de mi cabeza. (The Truman Show)
- ¿Han parado ya de chillar los corderos, Clarice? (El Silencio de los Inocentes)
- Puede que yo no sea muy listo, pero si sé lo que es el amor. (Forrest Gump)
- Con tomarse ojo por ojo sólo se consigue que todo el mundo se quede ciego. (Gandhi)
- Lo único que tiene que hacer es poner un precio. ¿Cuánto vale una persona para usted? (La Lista de Schindler)
- ¡Hemos ganado 1000 puntos! ¡Un carro blindado, es para morirse de risa! (La Vida es Bella)
- No te suicides esta noche. (Little Miss Sunshine)
- Jamás digas jamás. (Los Coristas)
- Estoy perdida. ¿Eso tiene arreglo? (Lost In Traslation)
- Lo único peor a que se te muera un hijo es que quiera morirse. (Mar Adentro)
- Hasta ahora, nadie me ha solicitado el vuelto. (Match Point)
- Mi pequeña. Mi sangre. Mo Cuishle. (Million Dollar Baby)
- Enterramos nuestros pecados, lavamos nuestras conciencias. (Mystic River)
- No quisiera herir tu ego, pero esta no es la primera vez que alguien me apunta con su pistola. (Pulp Fiction)
- Si vas a colocar tu corazón en una jaula de cristal, ten cuidado de no dejarla al filo del amor. (Ratas, Ratones y Rateros)
- Si ojos tienen que no me vean; si manos tienen que no me agarren; no permitas que me sorprendan por la espalda; no permitas que mi muerte sea violenta; no permitas que mi sangre se derrame; Tú que todo lo conoces, sabes de mis pecados, pero también sabes de mi fe, no me desampares, Amén. (Rosario Tijeras)
- Caballo que manda el trote si, caballo que manda el trote no, caballo que manda, le mando le mando, le mando una burra, más, más, más y a trotar y a trotar más, más, más. Cuacomamo, cuaco, cuaco, mamo. ¿Ya merito llegamos? (Shreck 2)
- Que la fuerza te acompañe. (Star Wars)
- La soledad me ha perseguido durante toda mi vida, por todas partes, en los bares, en los coches, en las aceras, en las tiendas, por todas partes, no tengo escapatoria, soy un hombre solitario. (Taxi Driver)
- Siento que el universo funciona a la perfección, pero yo estoy encerrado dentro de mí mismo. En vez de unidad siento aislamiento. (The Doors)
- Cuídate de los cuencanos. (Qué Tan Lejos)
- (Aunque no es de una película, la siguiente cita es de "La Marujita se ha muerto con leucemia") Cuencanos: alcohólicos y alborotadores.
(Fuente: www.cinepatas.com)
martes, abril 03, 2007
Jesús Camp y el ayuno
El apretado terno habano y la camisa que oprimía su cuello revelaban que había subido de peso. El exuberante pastor con el micrófono en su mano derecha, se secaba el sudor de la frente con su pañuelo en la otra mano y se movía por el escenario de la iglesia. Dirigía su prédica a un tema que no le favorecía nada: el ayuno. Dos días antes, lo vi en un patio de comidas a las 5 de la tarde. Llevaba en su bandeja un variado surtido de roscas, pastas y bebidas. En ese momento no me importó. Al final, cada quien hace lo que quiere con su vida.
Pero cuando apareció en el sermón dominical para hablar de los varios tipos de abstinencias, no pude más que soltar una carcajada por semejante hipocresía. Lo que me llamó luego la atención fue una de sus frases: “el ayuno nos libera de los demonios”. O sea, el pobre está atrapado por legiones de luciferes.
Han pasado dos años de aquella escena. Me ha vuelto a la mente el mencionado predicador cuando he visto, gracias a la piratería, hay que admitirlo, el documental “Jesús Camp”.
La película enfoca el adoctrinamiento en las iglesias evangélicas de Estados Unidos a los niños en campamentos de verano. La pastora evangélica Becky Fisher es tan voluminosa que provoca temor a la primera impresión. Se encarga de llevar a los niños a los cuarteles de “Kids On Fire Summer Camp”.
Allí, junto a otros instructores, se encargan de enseñarles a hablar como adultos a niños que van de los seis a los doce o trece años. Les llaman “soldados de Cristo” en ese proceso de forzosa maduración para la guerra religiosa del futuro. Veneran una imagen de George Bush como si fuera un Dios. Los hacen llorar y temblar cuando entran en trance con los brazos en alto.
En el proceso de formación les “enseñan” que el calentamiento global es mentira; que la teoría de la evolución darwiniana no existe y es una herejía; que Harry Potter es enemigo de Dios; que
Pero el documental también enfoca el otro lado. El periodista Mike Papantonio denuncia el fundamentalismo evangélico que no respeta la división entre Estado e Iglesia. Revela que están formando a los futuros líderes republicanos bajo el artificio religioso. Al final se enfrenta con la pastora Fisher en un programa de radio.
“Jesús Camp” es una excelente película para verla durante
lunes, marzo 19, 2007
Little Miss Sunshine, la última ilusión de los perdedores
Cuando Kurt Cobain decidió despedirse de su mundo cruel, algunos pensaron que el trono del planeta rock lo iba heredar un melenudo cantante salido de la escena indie que había alcanzado el éxito comercial con “Loser”, una canción que habla de lo que un gringo común nunca desearía ser: un perdedor. Beck Hansen, o solo Beck, repite frases como “Im a loser baby, so why dont you kill me?” (Soy un perdedor nena, ¿por qué no me matas?). Hoy, catorce años después, nadie ha podido aún reemplazar al icónico jefe del grunge, mientras que Beck se ha extraviado en placas experimentales e intimistas que le han desconectado con el gran público amante de nuevos superhéroes.
Que a alguien de nosotros nos digan “perdedor” quizás no nos provoque mayor aflicción. Pero en el despiadado capitalismo estadounidense ese término es uno de los más ofensivos y encarnecedores. Esa es la razón por la que Beck canta con sarcasmo a todos los demás que nunca ganan en la eterna competencia de la vida.
En la película Little Miss Sunshine, indie para variar, se enfoca este asunto en una familia de perdedores. La comedia dramática acaba de ganar los Oscar al Mejor Guión y al Mejor Actor Secundario (Alan Arkin, el abuelo). A excepción de Olive (Abigail Breslin), la inocente y primaveral niña de 7 años, los desilusionados Hoover representan a los diferentes tipos de losers de la sociedad gringa: el abuelo drogadicto y pornógrafo; el tío homosexual no correspondido y desempleado; el hermano tímido, mudo por decisión y nihilista; el padre fracasado y obsesionado por triunfar; y, la madre preocupada y abatida por todos los problemas.
Little Miss Sunshine es una película de carretera; una comedia-aventura a bordo de una furgoneta Volskwagen destartalada en la que la familia viaja mil kilómetros al concurso de belleza de la cautivadora Olive, la menos disfuncional de los Hoover.
Aunque el final moralista no guste a algunos que esperarían un cierre más realista o menos hollywoodiano, cabe resaltar escenas que le dan belleza a la película:
a) El silencio solidario y el brazo de Olive en el hombro de su hermano Dwayne.
b) Los gestos cómplices del abuelo y Olive, ensayando para el concurso de belleza.
c) El baile casi erótico de Olive de la deliciosa canción “Superfreak” de Rick James, frente a sensualizadas niñas monstruosas.
Si las películas tratan de dejar una moraleja, en Little Miss Sunshine, esa es aquella en que solo la comprensión de las debilidades y problemas y la comunicación familiar pueden hacer llevadero este camino de la vida para los perdedores, o sea, para casi todos nosotros.
¿Y Usted ya la vió?