domingo, abril 04, 2010

La crucifixión de Axl Rose

Cuando a finales de los glamorosos ochentas cayó en mis manos "Sweet Child O' Mine" pensé que la década de los rockeros que antes del concierto pasaban por la peluquería, se salvó con la llegada de una banda que arrancaba con una guitarra pura y excelsa para una voz pandillera que combinaba altos y bajos como nadie lo había conseguido.

Al reverso del 45 rpm estaba la foto de ellos. Ya nada de esos peinados afeminados, estilo Poison o Cinderella. Estaban tal cual querían verse. Sobresalían Axl con su pañuelo en la cabeza y Slash con el sombrero de copa. Un sello propio. Los Guns n' Roses llegaban y plantaban bandera en el territorio rock.

Y luego los disfrutamos hasta 1993 cuando Axl Rose decidió desaparecer del mundo visible por los próximos 15 largos años, alimentando las especulaciones. Quedaba un disco pendiente y mil rumores alimentados por el silencio.

Cien millones de discos vendidos después, regresa con el disco más esperado y más caro de la historia. Sale en gira mundial el hombre invisible y enigmático. Han pasado dos décadas de cuando usaba panataloneta y el torso desnudo sobre el escenario. El implacable paso del tiempo no le permite esa facha ahora.

Lo de Quito fue más, mucho más de lo que esperaba. Después de sus desplantes, excentricidades (aquello de las sábanas negras o la cerveza tailandesa -¿acaso Shakira o J. Lo no son más exigentes?-) y atrasos, lo que se vivió en el Atahualpa fue INOLVIDABLE, así con mayúsculas.

Axl se desplegó como en los tiempos del tour mundial de 1992. Corrió de un extremo al otro del escenario, se cambio de atuendo varias veces y, sobre todo, cantó como se esperaba con sus agudos y graves inigualables. Su voz está intacta, pese a una amenaza del dolor de garganta.

Más allá del genial y carismático Sebastian Bach, del grupo de músicos encabezados por el excelente guitarrista DJ Ashba y de la alucinante pirotecnia y tecnología, lo de la madrugada del Viernes Santo 2010 fue un compendio de la vida y pasión de Axl Rose.

¿Hay alguien que lo crucifique después de lo vivido en la helada noche quiteña?

9 comentarios:

sads1313 dijo...

solo 3cosas
1. explicar ese concierto con palabras es impossible
2 don´t cry
3 patience

Forkiu dijo...

Algunas veces que me ha tocado ir a conciertuchos de los cuales ni quiero acordarme, solia bromear con mis amigos diciendo "toca venir a estas pendejadas hasta que vengan Guns n´Roses!" en tono de broma, considerandolo como un imposible.
No podia perderme el concierto de Quito. Y si, Axl no es el mismo de antes (ninguno de nosotros lo es). Pero que gran espectáculo, excelentes músicos y una puesta en escena a toda madre. En verdad superó las ya de por si altas espectativas.

Anónimo dijo...

En realidad Guns n roses nunca fue mi fuerte, por supuesto que disfrute de algunas de sus canciones, pero lo mio siempre a sido el Metal, sin embargo asistí al concierto, para ser sincero, más por ir con los amigos a un concierto de rock aprovechando el feriado, que otra cosa. Es así, que tras la larga espera y el cansancio del largo viaje, algunos de nosotros, inclusive pensamos en escuchar algunas de las canciones y retirarnos ya que nuestros cuerpos no resistian más, pero todo eso fue olvidado, cuando la banda salió a tocar, tres escelentes guitarristas, Axl, que si bien es cierto ya no jala los tonos de antes, lo hace con una sobriedad que sorprende, en fin, la escenografia, el sonido, las luces, lo fuegos pirotecnicos, el confeti, la gente, etc. hicieron de este concierto, uno de los mejores de la historia del rock en el Ecuador, simplemente impresionante, creo que supero las expectativas, aún de las personas que como yo, nunca fui seguidor de la banda. Hoy lo soy.

Andres dijo...

Este concierto fue lo mejor que he visto en este pais siempre fan de Guns desde mi adolecencia jamas pense ver en vivo a Axl Rose claro que no toda la banda esta hoy pero aun con las ausencias de los otros iconos de G N'R fue espectacular al escuchar "Welcome to the jungle", "sweet child o mine", las nuevas y otros clasicos me llevaron a un viaje al pasado y al presente, recordando himnos pero con el conocimiento de que talvez no sea la ultima vez q pueda verlos en vivo porq hay Guns para rato.

Anónimo dijo...

Realmente tengo que decir que siempre he sido fan de guns, y este concierto era lo mejor que me podia haber pasado, pero hay que tener claro dos cosas: la primera la impuntualidad de los artista, fue demasiado, la espera hizo pedazos a muchos que al momento del concierto ya no podían mas y otra la falta de audio, era imposible escuchar algo a las personas que estabamos en la general, es una falta de respeto para toda la gente que no tenemos tanto dinero para comprar entradas mas caras, se podia conversar con cualquier persona al lado de uno, mientras se mataban cantando en el escenario, no se escuchaba nada, que mal

Miriam Padilla dijo...

Tuve La Gran oportunidad de ver a Guns and Roses en el estacionamiento del Poliedro De caracas, Venezuela en 1992. Y Por supuesto que esta vez en Quito, tenía que repetir la experiencia!. Valió la pena el viaje, la larga cola, las horas de espera y el tremendo cansancio. Formidable escenario, un sueño hecho realidad oirlos interpretar, It´s so easy! Atte. Miriam Padilla

Palo dijo...

Axl lamentablemente no es ni la sombra de lo que fue. La verdad es una lastima que la banda original se haya desmantelado debido a este payaso.

Priska.. Gata Dorada.. dijo...

El concierto de Guns N' Roses fue el mejor regalo de cumpleanios que haya recibido hasta ahora.. y siff.. ese concierto no se puede explicar con palabras..

Saludos:)..

edgar dijo...

fue un concierto espectacular, me permiti el largo viaje desde guayaquil para ver algo casi impensado... guns por estas tierras, la interpretacion de axl fue muy buena y la banda hizo lo suyo canciones irrepetibles como welcome to the jungle, sweet child of mine..
ojala se den espectaculos como este, a todos no nos gusta el regeton y la bachata,
antes del concierto se dijo que no se iba a llenar... varias horas antes ya estaba repleto el estadio.
ojala venga metallica