martes, abril 17, 2007

En Azuay ganó el Si… chupo

Un experimentado bombero tenía un buen motivo para haber invitado a sus amigos a jugar poker la noche del viernes 13 de abril. Mientras repartía las cartas predijo que no habría emergencias de importancia que, como en otros fines de semana, le hubiesen obligado a salir con prisa para atenderlas y a abandonar a sus huéspedes.

El radio handy que colgaba de la correa de su pantalón, no sonó durante las varias horas de juego. “Ojala todos los fines de semana declararan la ley seca” nos dijo en serio y en broma.

Paúl Matute, operador telefónico de la red de emergencias 911 también pasó un fin de semana tranquilo, al igual que Daniel Durán, controlador de las cámaras de video vigilancia del Consejo de Seguridad. De sábado a domingo no se reportó un solo accidente de tránsito. Apenas una emergencia médica, algo increíble. Era el caso de un ebrio intoxicado que fue trasladado al Hospital Vicente Corral Moscoso. También se reportaron dos altercados familiares: una niña golpeada por su padre y una esposa maltratada por su marido. Casi seguro que en estos dos actos cobardes, el alcohol actuó como combustible. En total: tres emergencias médicas y nada más para toda la noche del sábado y madrugada del domingo.

Para la mañana del domingo, día de la consulta popular, el Jefe del III Distrito de Policía, coronel Raúl Ribadeneira, informó que habían sido detenidas 132 personas en estado de ebriedad solo en la ciudad de Cuenca.

La cifra avanzó a 202 hasta el mediodía del lunes, llevando al tercer distrito de Azuay y el austro al impresionante número de 658 detenidos. En ninguna otra provincia o región del Ecuador se registró una mayor cantidad, con lo que quedamos, nuevamente con el nada ostentoso primer lugar de alcohólicos pillados por la ley seca. Lo mismo había pasado el 26 de noviembre cuando se realizó la segunda vuelta electoral.

A propósito, un nuevo estudio a nivel mundial señala que uno de cada tres chicos que empiezan a beber a los 14 o 15 años, terminará como un adicto. Y si hay antecedentes de alcoholismo en la familia, algo muy probable entre los cuencanos, el riesgo sube a uno de cada dos.

El dato más preocupante es acerca de los niños que empiezan a beber a los 13 años. Si tienen antecedentes familiares, los cálculos estiman que el 57% serán alcohólicos.

Mientras tanto, la publicidad de las bebidas cada día se enfoca a adolescentes y a niños. Recuérdese que el video de “Switch” transmitido por la televisión nacional era en dibujos animados con personajes juveniles; o que las vallas en las avenidas muestran a sonrientes y adolescentes modelos levantando las copas; o, que la aparición de coloridas bebidas con bajo contenido alcohólico y con sabor a frutas son dirigidas a los menores de edad.

Con motivo de los actos por los 450 años de fundación, Cuenca recibió el título de ciudad saludable, gracias al buen índice de cobertura en salubridad, agua potable y alcantarillado. ¿Saludable? ¡Qué ironia!

2 comentarios:

Have_ier dijo...

Dr. Piedra, felicito su campaña antialcohol, pero pienso en lo personal que la radio bajo su dirección también debería predicar con el ejemplo, cuando no debería permitirse pasar bajo ningún concepto propaganda de bebidas alcohólicas en ninguno de los espacios que tiene su prestigiosa emisora, especialmente en los espacios deportivos.
Que ironía como usted dice en su post, así el mayor auspiciante del equipo de la ciudad es una bebida aguardientosa y lo que es peor, los propios comentaristas de Tomebamba Deportiva hacen la mayor propaganda acerca de esta bebida. Así mismo recordemos que en sus inicios, al mayor deportista ecuatoriano, Jefferson Pérez le auspiciaba otra bebida alcohólica, pero al parecer el campeón ha recapacitado y esa empresa ya no le auspicia, o estoy equivocado?...
Le agradezco por la oportunidad de expresarme en su blog, y como decía un amigo catalán al ver el espíritu alcohólico de los cuencanos... SALUT Y FORZA AL CANUT...

Anónimo dijo...

Tiene razón el periodista... y lo que ha dicho no es nada nuevo. Ese es el más grande (y difícil) problema que tiene nuestra ciudad. Si hasta el Deportivo Cuenca (elemento cultural de la ciudad) ha ido alternando como publicidad en el pecho de su camiseta marcas de bebidas alcohólicas. Es dura nuestra realidad y realmente muy difícil encontrar una solución.